El viernes me llegaron mis lápices color piel, me hizo muchísima ilusión que me llegasen tras unos cuantos meses de espera y quería compartir este proyecto con vosotros, pero primero pongámonos en antecedentes.
Os presento a mi amiga Marta, su “nombre en clave” es Lluviaalpasear, Marta es una chica como yo, de Gijón que un día, por esas vueltas que da la vida, decidió que quería ser mama. Como a la forma tradicional no podían, ella y su marido optaron por la adopción y no por una adopción al azar sino por la adopción internacional.
No quiero desvelar su historia, esa que cuando la oí por primera vez hace ahora unos cuantos meses me hizo llorar durante un buen rato, esa historia que quizá tu has vivido o conoces a alguien que haya vivido, la de traer a un niño de África a vivir a España. Esa historia siempre que sale en nuestras conversaciones me vuelve a sacar una lagrimilla y cuando la leas seguro que no te dejará indiferente.
Marta escribe en un blog, se llama como ella, Lluviaalpasear y escribe una vez a la semana -más o menos-, si me sigues en FB seguro que ya has oido hablar de ella porque la he nombrado, si me sigues en Instagram estarás harta de verla atravesada porque es una de nuestro grupo guapo de Norteñas y por tanto la conocerás y habrás tenido ya la oportunidad de leer su blog. El cual, además, estuvo este año nominado como mejor blog en la categoría personal en Madresfera.
Os recomiendo encarecidamente que os paseis a leer sus “paseos por el blog” porque cuentan, de una forma, maravillosa a la par que personal, una forma de maternidad que yo por lo menos no conocía en absoluto y que me sorprende cada día.
Lluviaalpasear, además es muy activista, siempre tiene proyectos nuevos relacionados con la adopción, como “Desenredando el Hilo” que está en proceso o como su hashtag con muchísimo éxito en Instagram #micolorcarnefavorito, gracias a ella conocí yo el proyecto de Ubuntuland que quiero contaros hoy.
El lema de Ubuntuland es “yo soy porque nosotros somos”, es concretamente lo que, en lengua zulú significa Ubuntu, por lo que pone el libro que me han enviado, un profesor dijo a un grupo de niños zulús (creo que eran zulús) que había puesto una cesta con frutas en la base de un árbol que estaba a unos cuantos metros de ellos y que el primero en llegar podía quedásela. Por lo que se vé, cuando el profesor dijo YA los niños se cogieron de las manos y fueron todos juntos a por la cesta, obviamente compartieron el premio, cuando el profesor preguntó porque habían hecho eso cuando podría uno de ellos haber conseguido toda la fruta para si mismo los niños contestaron “ubuntu”, “yo soy porque nosotros somos”, vaya concepto de grupo ¿verdad? ya podíamos aprender algo.
Ubuntuland llegó a mi por medio de Marta, como os contaba antes, un día, colgó en su IG una petición, conocía el proyecto y creía que era importante concienciar a los niños y futuros líderes de nuestros paises de que no existe sólo un color de carne, no todos somos tan morenos, tan rosados, tan negros o tan amarillos, y no es justo que el color carne sea sólo un color cuando existe en el mundo una gama cromática tan grande.
Ellos, con la ayuda de mecenas como yo, como Marta, como Elena, Noelia y otras muchas, 690 concretamente, han fabricado cajas de colores con 8 tonalidades de color de piel diferentes para concienciar en las escuelas de la diversidad que existe, de sus colores, sus rasgos y sus culturas diferentes.
El proyecto me encantó y quise sumarme a su iniciativa con una pequeña aportación, no recuerdo pero creo que fueron como 5 o 10€. En mi casa tengo una libreta y tres cajas de lápices color piel, bueno, ya dos, porque una de ellas se la he regalado este sábado pasado a mi primito que cumplia 2 años.

 

Leer aquí el post original:  http://marvidal.com/ubuntuland/