La mejor de las sorpresas para empezar el día, un texto delicado y profundo sobre nuestro proyecto.
Muchas gracias a Las huellas de Alice!

UBUNTULAND: CUIDANDO LOS COLORES DE LA INFANCIA, CONSTRUYENDO EL FUTURO!

Este lunes es especial, es el día Mundial del niño. Hoy celebramos la Infancia! Y quiero hacerlo presentándote un proyecto que me ha conquistado: Ubuntuland. ¿Alguna vez te has preguntado cómo es el color carne? ¿Te habías planteado que, en realidad, existen múltiples respuestas a esta pregunta? ¿Has notado que a tu caja de lápices, con la que trabaja tu peque en casa o en el cole, le faltan muchos de ellos?

Ubuntuland nos ofrece un punto de partida desde donde abordar la diversidad social y étnica. Para ello, crearon una paleta de 8 tonos de lápices de colores que nos permite descubrir, en compañía de nuestros chicos, la riqueza de las razas que llenan de colores el planeta. Un proyecto precioso que vio la luz hace ahora un año, gracias al mecenazgo de miles de familias, educadores y colegios que unieron sus esfuerzos en la plataforma Verkami.

Y es que cada persona tiene su propio tono de piel, su propio timbre de risa, su propio brillo en la mirada. Ubuntuland nos recuerda, además, que cada uno de nosotros es valioso y ocupa un papel en este mundo que compartimos. Con un concepto profundo, vertebrador de sociedades horizontales: ‘Ubuntu, yo soy porque nosotros somos’.

Este es el mensaje que me hizo conectar enseguida con el proyecto. Como educadora de Padres en Disciplina Positiva resonaba en mí el sentido de interés comunitario que nuestra raíz: Adler, llamó ‘Gemeinschaftsgefuhl’. Porque efectivamente, somos seres sociales, vivimos en comunidad y nuestra naturaleza nos invita a pertenecer. Los niños buscan conexión desde que nacen (con su familia a través del vínculo y el apego, con sus amigos, con su comunidad según van creciendo) Nuestra labor como adultos es cuidar esa Infancia. Es hacerles sentir pertenecientes y acogidos. A cada niño, con su tono de piel, con su timbre de risa, con su brillo único en los ojos.

Cada niño nos salva el futuro, nos permite creer en una sociedad mejor que construiremos desde ahora. Haciendo tribu, visibilizando la infancia, compartiendo espacios comunes con los adultos sin esconderlos detrás de una pantalla. Estando disponibles para ellos, con la presencia consciente del que se sabe ejemplo. Entrenando habilidades de vida, valores, capacidades, talentos. Tendamos la mano al niño y reconozcamos todo su valor, todo lo precioso que tiene que aportarnos. Así nuestros hijos sabrán tender su manita tierna a otros niños, confiando en el mundo que habitan, haciéndolo mejor.

Los recursos que nos brinda Ubuntuland nos han servido muchísimo en casa. No solo los colores y las cartulinas, también las guías que podemos descargar gratuitamente en su página web y que nos invitan a hablar sobre autoestima, aceptación de las diferencias, de lo nuevo, autoconocimiento, etc. No hace falta pensar en culturas lejanas, nuestra sociedad de hoy la hacemos chinos, europeos, africanos…en definitiva: Personas! Que se levantan cada mañana en nuestra ciudad con sus propios sueños, su propio tono de piel, su timbre de risa, su brillo en los ojos.

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Ubuntuland: Cuidando los colores de la infancia, construyendo el futuro!